La receta más clásica consiste en poner en un vaso varios cubos de hielo, añadir 42 ml (1 1/2 onza) de ron añejo y terminar de completar el vaso con refresco de cola. Finalmente se añaden unas gotas de limón y se adorna con una rodaja del mismo cítrico.
Al terminar la guerra cubana entre Estados Unidos y España en la cual Cuba
paso del dominio español a ser colonia norteamericana, los soldados estadounidenses llevaron Coca-Cola a la isla donde la mezclaron con Ron. Como recientemente Cuba había sido "liberada", llamaron a esta bebida
Cuba Libre.